El presidente de la Fundación Botín, Emilio Botín (d), posa junto al director general de esa institución, Iñigo Sáenz de Miera, durante la entrevista que éste último ha mentenido con Efe, en la que ha afirmado que las fundaciones deben explorar nuevas formas de crear riqueza, la "gran revolución" pendiente de las fundaciones europeas. EFE
Santander, 12 may (EFE).- La Fundación Botín rescata talento del paro para hacer más profesional al tercer sector y quiere poner a la ciencia española en el mercado; son nuevas formas de crear riqueza, la "gran revolución" pendiente de las fundaciones europeas, según el director de esa institución, Íñigo Sáenz de Miera.
"Estamos haciendo algo que van a tener que hacer todas las fundaciones, explorar nuevas formas de crear riqueza. Lo que pide la sociedad ahora mismo es explorar y explotar nuevas formas de generar desarrollo", explica Sáenz de Miera en una entrevista con Efe.
Han pasado 50 años desde que la fundación abrió sus puertas en Santander, y su director considera que hay que buscar nuevos caminos, "apostar y demostrar que creemos en el futuro del país, que hay gente muy buena que puede hacer muchas cosas y que no podemos dejarnos llevar por la pena y el desencanto".
Cree que el papel de los Estados, que se están "contrayendo", cambiará, y es ahí donde entra la sociedad civil y, con ella, las fundaciones privadas, que tendrán que "ser capaces de demostrar lo que rinde cada euro, la productividad social de sus inversiones".
La Fundación Botín ha incrementado su presupuesto para este año en un 50 por ciento, hasta alcanzar los 46 millones de euros y, según su director, tiene que seguir apostando por las líneas de acción que están demostrando esa capacidad para crear riqueza: arte y cultura, educación, ciencia y desarrollo rural.
Con el objetivo de "orientar" esos programas, divulgar el conocimiento que generan y contribuir a "interpretar la realidad", creará un Observatorio de Tendencias en la nueva sede que este otoño estrenará en el Barrio de Salamanca de Madrid.
"Es una plataforma de partida a nivel nacional de todo lo que se ha hecho en Santander", apunta.
En la nueva sede de la calle Castelló se darán los pasos necesarios para implantar en 20 colegios de Madrid el programa de educación responsable, basado en las teorías de la inteligencia emocional, que ya ha demostrado buenos resultados en Cantabria.
También se dará un impulso al programa de transferencia tecnológica "Mind the gap", con el que ya se han creado tres empresas en una primera convocatoria y está previsto poner en marcha el mismo número en la segunda.
"'Mind de gap' tiene mucho que ver con el nuevo papel de las fundaciones -apunta Sáenz de Miera-. El hecho de que con el dinero destinado a sus fines sociales, la fundación constituya sociedades limitadas de las que es accionista para llevar al mercado productos y servicios generados en nuestros grupos de investigación, es radicalmente nuevo, en el contenido y en la forma".
Sánez de Miera añade que "para meterle a un proyecto científico la presión del mercado, que es buena, tenía sentido constituir una sociedad limitada. Y si recupera algo, es para seguir invirtiendo en fines sociales".
Y es innovadora la fórmula de "Talento creativo", un programa que partió de la idea de que "nunca en la historia de España ha habido tanta gente tan buena y tan bien preparada en el paro y nunca como ahora ha sido tan importante que la actividad del sector social sea profesional e innovadora, mida su impacto y haga las cosas bien".
La fundación ha seleccionado en la última convocatoria quince profesionales y otros tantos proyectos de organizaciones sociales entre los 520 que se presentaron.
Asimismo, e ha creado una Red de Talento Solidario, de la que forman parte las 30 organizaciones y los 30 profesionales que hasta ahora se han beneficiado de esta iniciativa.
Todos estos programas hacen que en la Fundación Botín, según su director, la actividad sea "frenética, lejos de la idea que tiene la gente de que esta es una institución tranquila que da dinero".
