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"¡La crisis está siendo un éxito!", palabra (y dibujo) de Manel Fontdevilla

CÓMIC CRISIS | 18 de mayo de 2011

Foto cedida por Astiberri del cómic "¡La crisis está siendo un éxito!", de Manel Fontdevilla, que no deja títere con cabeza en esta obra, un repaso hilarante de la situación monetaria y social de los últimos tres años. "Quería mostrar los elementos que han generado esta crisis, la codicia de una cierta gente que ha roto las reglas del juego y han provocado una catástrofe. Estamos en una sociedad de clases, y hay una clase que paga y otra que cobra", explica Fontdevilla (Manresa, 1965) en una entrevista con Efe. EFE

Madrid, 18 may (EFE).- Con la dosis justa de mala uva y una capacidad humorística a prueba de balas, Manel Fontdevilla no deja títere con cabeza en su nuevo cómic, "¡La crisis está siendo un éxito!", un repaso hilarante de la situación monetaria y social de los últimos tres años.

"Quería mostrar los elementos que han generado esta crisis, la codicia de una cierta gente que ha roto las reglas del juego y han provocado una catástrofe. Estamos en una sociedad de clases, y hay una clase que paga y otra que cobra", explica Fontdevilla (Manresa, 1965) en una entrevista con Efe.

El tsunami se veía venir desde hacía varios meses, pero la opinión pública no fue consciente de la gravedad de la situación hasta el 15 de septiembre de 2008, día en que la compañía estadounidense Lehman Brothers se declaró en quiebra. La tormenta arreció con prontitud en España, donde se combinó con el estallido de la burbuja inmobiliaria.

"Hemos aportado nuestro granito de arena, pero no sé hasta qué punto sirve de algo acusar al Estado, porque esta es una crisis muy internacional, con consignas internacionales para todos sobre lo que había que hacer. No creo que Zapatero haya tenido mucho sitio para actuar", opina el autor de "¡La crisis está siendo un éxito!" (Astiberri).

Mucha ironía y algo de pesimismo se esconden en las páginas del libro, que señala a los culpables de la mayor recesión económica desde el Crac del 29. "No puede ser que los empresarios hayan provocado la catástrofe y luego les tengamos que resolver la vida. Encima han sido capaces de ganar más dinero con el lío que han creado", apunta Fontdevilla.

Tampoco se libran los expertos en economía, especie surgida en los medios de comunicación y que actúa como un "adivino inverso". "Cuando ya está la crisis, dicen que ellos ya sabían que esto iba a pasar. Es un personaje divertido. Lo veían todo clarísimo, pero no se molestaron en avisarnos", bromea el ilustrador.

El ciudadano medio, ese que se levanta a las siete de la mañana para ganar un salario cada vez menor, también recibe los dardos de Fontdevilla. "Nos hemos puesto muy bien en el papel de crisis. Me sorprende la pasividad de la gente. Nos están quitando derechos y vamos para atrás, porque ya se cuestiona hasta la Seguridad Social", afirma.

"La clase obrera ha perdido su conciencia. Tengo amigos que trabajan en empresas o que tienen pequeñas empresas, y me dicen que tengo una visión muy arquetípica del empresario. Yo les digo que son tontos, porque no son empresarios, sino clase obrera con una pequeña empresa. Los empresarios de los que hablo son los que cotizan en el IBEX 35", advierte.

El humor gráfico, sobre todo en tiempos difíciles, siempre ha cumplido una labor de compromiso social, de denunciar aquellos aspectos que merecían ser denunciados. "O como mínimo de darles la vuelta, de dar otro punto de vista desde el humor", detalla Fontdevilla.

"El humor hace que se pierda el respeto. Los humoristas somos como el bufón del castillo, al que se le permite meter en el dedo en el ojo; tenemos la responsabilidad de desnudar al rey. La idea es hacer reír, porque se desmitifican ciertas cosas y nos pone a todos en el mismo nivel", remata.

Por Julio Soria.

Cultura