El presidente de Haití, Michel Martelly (i), saluda a su primer ministro, Laurent Lamothe (d), en Puerto Príncipe, durante la ceremonia en la que Lamothe tomó posesión de su cargo para liderar los planes de reconstrucción en los que está envuelto el país desde el devastador terremoto de 2010. EFE
Puerto Príncipe, 16 may (EFE).- El nuevo Primer Ministro de Haití, Laurent Lamothe, tomó hoy posesión de su cargo y con ello cogió el testigo de la reconstrucción del país, un objetivo abandonado hace dos meses y medio por su predecesor, Garry Conille, quien dimitió por desavenencias con el presidente, Michel Martelly.
Lamothe proclamó el inicio de "otra etapa" y expresó su compromiso con los programas que están en marcha en el país antillano desde 2010, cuando un devastador terremoto arrasó gran parte de Puerto Príncipe y otras ciudades, dejando 300.000 muertos y 1,5 millones de afectados, la mayoría de ellos sin vivienda.
"El cambio forma parte de una visión y de un compromiso frente al país y al pueblo", afirmó el primer ministro, y reconoció que "los compatriotas no pueden esperar más", por lo que subrayó la necesidad de que el poder ejecutivo y legislativo "trabajen juntos (...) para cambiar todo lo que bloquea el desarrollo de Haití".
"Juntos vamos a reconstruir Haití", exclamó en su discurso de toma de posesión, y subrayó que "la estabilidad política" es un objetivo para alcanzar el desarrollo de la nación, porque "un nuevo sueño haitiano es posible".
El presidente, Michel Martelly, pidió a Lamothe y a sus ministros que den "respuestas coherentes y rápidas" vinculadas a su programa político, fundamentado en ejes como la educación, el estado de derecho, el empleo, el medio ambiente y la energía.
Martelly dijo que cuenta con "la competencia, la seriedad, la honradez y el coraje" de los 22 ministros, así como de los secretarios de Estado que conforman el gabinete, compuesto en un 40% por mujeres. Pero les advirtió: "No tienen derecho al fracaso".
La llegada de Lamothe a la "Primature" (Oficina del Primer Ministro) se produce dos días después del primer aniversario del acceso al poder de Martelly, quien ha tenido en este año dos primeros ministros y otros tantos gobiernos, algo que le reprochan sus oponentes políticos.
Para empezar a ejercer sus funciones, el nuevo primer ministro ha tenido que completar un proceso de ratificación parlamentaria que otorga al poder legislativo facultades para aceptar o rechazar al aspirante al cargo.
Este minucioso procedimiento se abrió el 29 de febrero, cinco días después de que Garry Conille dimitiera, cuando Martelly inició consultas con el Parlamento que fructificaron el 1 de marzo, fecha en que propuso a Laurent Lamothe para ocupar el cargo.
El proceso se fue completando lentamente, primero con la ratificación de su designación en el Parlamento y después con la validación del programa de Gobierno por parte de ambas cámaras legislativas.
Lamothe, en la defensa de su programa político, ha planteado que desea poner a Haití en la vía de los "países emergentes", que "registran un crecimiento económico rápido y cuyo nivel de vida así como estructuras económicas convergen hacia los de los países desarrollados".
El jefe del Ejecutivo avanzó ayer que uno de sus principales objetivos será la lucha contra la extrema pobreza del país, donde entre el 70 y el 80 por ciento de sus cerca de diez millones de habitantes vive con menos de dos dólares al día.
"Los pobres siguen siendo los sectores de la sociedad que más nos preocupan", señaló el también canciller, quien aseguró que trabajará para mejorar "las condiciones de vida de estas gentes".
En esa línea, entre las primeras medidas que adoptará figuran una operación masiva de limpieza de Puerto Príncipe que incidirá sobre todo en los barrios pobres, la creación de un sistema de seguridad social y el programa "Mamita Querida", que ofrecerá veinte dólares al mes y microcréditos a madres en situación de extrema pobreza.
