Imagen facilitada por Nintendo del juego de rol japonés para Wii "Pandora's Tower", en el que el protagonista deberá luchar contra los elementos para que su historia de amor no termine en tragedia. EFE
Madrid, 13 abr (EFE).- La cuarta edición de Idéame, el Encuentro Universitario de Jóvenes Desarrolladores de Videojuegos, propondrá este fin de semana volver a la pureza y la originalidad del arte interactivo de los años ochenta para reconquistar el éxito a golpe de ideas y sin inversiones desorbitadas.
"En este Idéame se analizará lo que están haciendo los pequeños estudios que, con la situación tan complicada que tenemos, quieren ganarse la vida haciendo videojuegos. Y lo que están haciendo curiosamente es volver a los ochenta. Vuelven para inspirarse pero con la tecnología y la innovación del siglo XXI", ha explicado en una entrevista con Efe el portavoz de Nintendo, José Arcas.
El objetivo de esta edición, que se celebrará en Madrid el sábado y el domingo, es que cale entre los aspirantes a desarrollador de videojuegos el concepto de que el origen del fenómeno interactivo es mucho más fiel a las ideas y Arcas ha recordado que son las ideas las que marcan la diferencia.
Más de veinte desarrolladores independientes procedentes de varios continentes tratarán de explicar a los jóvenes talentos cómo es el oficio y la industria interactiva por dentro.
"Buscamos que el asistente se lleve una percepción real de la industria. Todos idealizamos la profesión a la que nos queremos dedicar y al final no es tan bonita como la pintan. Lo interesante de Idéame es que se habla de cómo se ha fracasado y cómo se ha superado ese fracaso", ha sostenido el portavoz de Nintendo.
El director del estudio n-Space, Dan O'Leary, dará pistas sobre cómo conseguir financiación para un videojuego, el responsable de Mercury Steam, Enric Álvarez, contará cómo la tenacidad le condujo al éxito y el creador de "Mutant Mudds" -un título de plataformas muy ochentero pero en 3D"- tratará de convencer a la audiencia de que se puede innovar volviendo a los años ochenta.
En las mesas redondas y clases maestras, en las que habrá una gran representación de la industria interactiva española, se tratará de plantar cara al fantasma de la crisis y de orientar a los jóvenes sobre cómo poner en marcha un proyecto.
"La esencia de Idéame es el contacto directo, que el desarrollador y el asistente comen en la misma mesa de comedor", ha insistido Arcas. "Da igual que las ideas surjan en una oficina de cien personas en Tokio o encima de un taller en Vallecas".
Este año se celebrarán dos concursos en las jornadas de Idéame: uno en el que expertos desarrolladores juzgarán las creaciones de los asistentes y otro en el que los aficionados a los videojuegos podrán "sacar al creador que llevan dentro".
Al evento, organizado por Nintendo y el máster de videojuegos de la Universidad Complutense de Madrid, se espera que asistan entre 150 y 200 personas, sobre todo desarrolladores amateur y estudiantes.
