El premio Nobel de Química en el 2010, Ei-ichi Negishi posa el la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela donde participa como primer invitado en el Programa Conciencia organizado por la Universidad Compostelana y el Consorcio de la ciudad. EFE
Santiago de Compostela, 25 abr (EFE).- El premio Nobel de Química 2010, el japonés Ei-ichi Negishi, preconizó hoy llevar a cabo un proceso de catálisis del dióxido de carbono para "reciclarlo", rebajar su nivel de oxidación y convertirlo en combustible, lo que permitiría reducir el calentamiento global.
Negishi hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa invitado por la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y subrayó que eso constituye "una de las mayores tareas" que afronta la ciencia.
"La naturaleza o Dios ha estado haciendo eso siempre del CO2 y el agua por el proceso natural de la fotosíntesis, convirtiendo gases en carbono-hidratos" mediante un proceso biológico, señaló el investigador.
Destacó que al ritmo de crecimiento actual de la población mundial, "en unos doscientos años sería necesario otro planeta para poder alimentar a todos" con los métodos tradicionales de la agricultura, pero expresó su esperanza de que la investigación permitirá "producir más" y reducir los nocivos efectos del CO2.
Al ser preguntado sobre los modelos que predicen que al ritmo actual el aumento de los niveles insostenibles de dióxido de carbono en la atmósfera pueden llevar el planeta a un cambio climático de consecuencias impredecibles, Negishi subrayó que "el CO2 utilizado con agua podría permitir convertirlo en combustible".
Opinó que "es necesario prepararse para un aumento de la población mundial en los próximos años", tanto mediante un incremento de la producción de alimentos de manera tradicional, que absorben los gases de la atmósfera; como recurriendo a procedimientos "sintéticos" para evitar el fenómeno del calentamiento global.
El científico, que fue galardonado con el Nobel por desarrollar reacciones químicas con catalizadores de paladio para crear compuestos químicos, subrayó que "si aprendemos cómo reciclar el CO2" eso podría llevar a convertirlo en "una fuente de energía".
Destacó que el dióxido de carbono tiene tal nivel de oxidación que no puede servir de combustible, pero una vez rebajado a monóxido de carbono, a metanol o a metano, puede servir de combustible.
Apuntó que si bien los procesos de catálisis son excesivamente costosos debido a que los materiales utilizados como el oro, platino, iridio, paladio o plata tienen elevado valor mercantil; la biosíntesis puede abrir nuevas perspectivas.
El químico, que ha sido invitado por el programa de divulgación científica ConCiencia de la USC, afirmó que, pese a que su investigación ha contribuido a revolucionar diversos aspectos de la industria textil, farmacológica o cosmética; si no llegó a presentar solicitudes de patentes es porque "prefiero ganar el premio Nobel que ser rico".
"Mi principal preocupación era ser el primero y tener un reconocimiento de ello", dijo, y explicó que rechazó propuestas de trabajo de químicas como Union Carbide o Aldrich, con sueldos superiores al que tenía, y que prefirió al contrario su puesto académico y de investigador universitario, aunque tal vez no fuera lo más conveniente para su familia.
Aseguró que aconseja a sus estudiantes y nietos que "si buscas dinero éste se te escapa, pero si buscas la excelencia el dinero te seguirá", aunque reconoció que esos efectos solo los ha sentido en los últimos años, pero afirmó estar "tremendamente contento" de su logro científico.
"Deseo que el mayor número de personas pueda disfrutar de los beneficios de la química, y cuanta más gente, mayor es mi satisfacción", dijo el científico, quien consideró que las empresas farmacéuticas en general, que se han "lucrado" ampliamente de sus descubrimientos, tienen "negocios que no son muy sanos" que "deben mejorar" en favor de la Comunidad.
