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Toni Hill: "Los buenos suicidas son los que no se suicidan"

NOVELA NEGRA | 15 de julio de 2012

Irene Dalmases

Barcelona, 15 jul (EFE).- Después del éxito de crítica y ventas de "El verano de los juguetes muertos", el barcelonés Toni Hill regresa a las librerías con "Los buenos suicidas", una nueva historia protagonizada por el inspector Héctor Salgado, con secretos empresariales y extraños suicidios.

En una entrevista con Efe, Hill, que sostiene que "los buenos suicidas son los que no se suicidan", comenta que empezó a darle vueltas al relato a partir de las informaciones aparecidas hace tres o cuatro años sobre la treintena de suicidios de trabajadores de France Télécom, aunque luego la narración ha tomado sus caminos y nada tiene que ver con aquello.

Con un ritmo vertiginoso, el lector podrá seguir los pasos del inspector Salgado por las calles de Barcelona, obsesionado por la desaparición de su ex mujer, Ruth, y por resolver un caso protagonizado por la secretaria del director general de una conocida empresa de cosméticos que se ha arrojado a las vías del metro.

Toni Hill señala que "lo bueno y malo" de esta novela es que la empezó muy de prisa, porque la trama se le ocurrió mientras escribía su ópera prima, y pronto tuvo claro que debían aparecer unos personajes con unas muertes, que parecieran suicidios y que tuvieran como vínculo el trabajar para una misma empresa.

En este caso, unos laboratorios de cosméticos, que también pueden verse como una metáfora de la vida o de una ciudad como Barcelona con sus "falsas apariencias y su belleza artificial".

Sin falsa modestia, el también psicólogo asevera que no le cuesta crear tramas criminales ni ir dando al lector en pequeñas píldoras algunas informaciones sin revelar nunca lo más relevante de la trama, que queda para el final.

"La escena final -rememora- apareció mientras dormía. La escribí una noche entre las tres y las seis de la madrugada, con la novela ya atada, pero todavía no rematada".

Sobre el hecho de que la peripecia literaria vuelva a transcurrir en Barcelona, indica que es la ciudad que mejor conoce, por ser en la que vive, y reconoce que ahora, quizás influenciado por el actual momento de crisis económica, aparece un "poco más deprimida" que en "El verano de los juguetes muertos".

Sin embargo, subraya que para sus lectores extranjeros "da lo mismo, porque, por los contactos que puedo mantener con ellos veo que siempre encuentran maravillosa la ciudad". "Barcelona -prosigue- tiene como un sello de ciudad preciosa, de que hace buen tiempo, de que se puede ir a la playa, de que tiene museos...".

En este punto, da a conocer que a consecuencia de las ventas de su primera novela en países como Finlandia, Holanda o Dinamarca ha atendido a periodistas de estos lugares en la ciudad condal y "les ha hecho mucha gracia ver como mis relatos reflejan la Barcelona actual, tanto la que se encuentran si vienen de vacaciones como la que no es perfecta".

Aunque le gustaría hacer otra novela policíaca sin investigador, Toni Hill avanza que ya está pensando en la tercera entrega de Héctor Salgado, en la que tendrá mucha importancia su ex mujer Ruth.

Nacido en Barcelona hace 46 años, Toni Hill lleva más de una década dedicado a la traducción literaria, aunque a causa del éxito de "El verano de los juguetes muertos" ahora pasa más horas ante el ordenador como creador de historias nuevas.

Con su ópera prima, lleva vendidos sólo en España más de 120.000 ejemplares y la ha visto traducida a diecisiete idiomas, desde el inglés, el francés y el alemán, al holandés y el finlandés.

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