El portavoz Nacional del BNG, Guillerme Vázquez. EFE/Archivo
Santiago de Compostela, 13 may (EFE).- El líder del BNG, Guillerme Vázquez, afirmó hoy que Galicia "no es un país subsidiado" sino "un país expoliado", y cuestionó que la población gallega tenga que admirar a "un Estado español de caspa y pandereta".
En su discurso de clausura de la convención nacional del BNG en el palacio de congresos de Santiago de Compostela, Vázquez, portavoz nacional de esa formación, invitó a sus simpatizantes y a los gallegos en general a: "Hacernos respetar en ese Estado español que algunos tanto adoran y que nos dicen además que tenemos que adorar".
"Pero qué tenemos que adorar de ese Estado español de caspa y pandereta", dijo Vázquez, y prosiguió con una serie de reproches hacia diversos estamentos.
Consideró que el Gobierno central "incumple sistemáticamente sus compromisos y obligaciones con Galicia" y apuntó que las autoridades judiciales no son capaces de "apoyar las víctimas del franquismo".
También reprochó que en el Estado español se considere que "las corridas de tordos son cultura" y que haya todavía un elevado apoyo a la jerarquía de Iglesia católica.
Además, el líder del partido nacionalista gallego indicó que España "añora tiempos imperiales" pero en la practica se ha mostrado "impotente" en asuntos la como la "nacionalización de YPF" por parte de Argentina y, además, aseguró que hay "una familia real que cuando no va a tiros está en los juzgados".
El líder del BNG concluyó que la situación actual es de "tiempos de compromiso y rebelión", por lo que citando al histórico intelectual y líder nacionalista gallego Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, invitó a sus militantes, a "fundirse con el pueblo".
Vázquez lamentó que Galicia ha sido "mil veces traicionada y humillada" y animó a sus simpatizantes a respaldar al BNG y al candidato de esa formación a la presidencia de la Xunta de Galicia, Francisco Jorquera.
Asimismo, reprochó al PP que "utiliza de manera inaceptable en democracia los medios públicos" de comunicación, en particular el ente autonómico de radio y televisión CRTVG, para una "deliberada campaña de desprestigio", dijo.
